NO ES UN ADIÓS, SINO UN HASTA PRONTO

Ya está a punto de llegar el momento esperado por muchos: la graduación de la Preparatoria.

Es el momento culmínate de una historia que empezó hace dos años, en la cual desconocidos se robaron nuestro corazón, convirtiéndose en los mejores amigos, es por eso que ahora las aulas de clases guardan los recuerdos, las risas, lágrimas, bromas, pláticas, secretos y dormitadas, que nunca olvidaremos.

Al iniciar el cuarto semestre, pensamos que en tan sólo unos meses tomaríamos la decisión más importante: la elección de una carrera profesional y el decir un hasta luego a aquéllos que compartieron algunos momentos con nosotros.

La Preparatoria 9 se hizo parte de nuestras vidas. Sólo nosotros, los alumnos, sabemos que cuando gritaban: “ahí viene Lety”, era para que nos comportáramos de una manera adecuada; cuando decíamos “me toca Ibe”, era sinónimo de cumplir correctamente con las tareas; y cómo olvidar a aquellos maestros que nos presionaban para realizar los trabajos y preocuparnos demasiado por pasar sus exámenes, como el profesor Borrego, la maestra Magdalena o miss Socorro, y las inolvidables clases de la maestra Yulet. En verdad que cada maestro nos dejó una gran enseñanza.

También hay que recordar otros buenos momentos que nos dejó la Preparatoria como las actividades comunitarias, mismas que nos enseñaron que dar un poco de lo que tenemos nos puede llevar a una aventura; los portafolios, que nos mostraron que si nos proponemos una meta podemos cumplirla; así como las temporadas de fútbol americano, que nos hicieron ver que siempre tenemos que luchar hasta el final.

En las últimas semanas de clases tratamos de disfrutar al máximo el tiempo, pero estábamos estresados por los exámenes finales y de segunda oportunidad; así mismo por presentar el examen de ingreso a la facultad y conocer el resultado.

Algunos compañeros sienten melancolía y otros están felices.

Abner Cano, un compañero del grupo 403, comentó: “fue lindo estar en la Prepa y extrañaré a mis compañeros, pero más que nostalgia me dan ansias porque ya quiero entrar a la facultad y empezar una nueva etapa; creo que todos están igual, impacientes por empezar”.

Por su parte Alejandro González, compañero del grupo 661, mencionó: “En estos días que está cerca la graduación, siento una gran felicidad porque ya por fin podré graduarme y entrar a una nueva etapa, pero a la vez algo de nostalgia porque ya no veré a mi generación”.
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Karen Estrada del grupo 413, recalcó: “Es una etapa cansada y a la vez muy importante e interesante porque es el primer gran paso para crear nuestra identidad adulta en un futuro”.

Es época de reflexionar y dar un abrazo a los compañeros, quienes igual que nosotros están a punto de terminar esta etapa y olvidar los problemas que se registraron.

Nos llevaremos en nuestro corazón a un gran maestro, que desafortunadamente partió de este mundo y que siempre recordaremos con cariño, el maestro Gilberto Martínez Ramón.

Emprenderemos cada quien un nuevo camino y esta etapa siempre la recordaremos como una de las mejores. Se cierra este lindo ciclo para abrir uno nuevo. Y tan sólo queda decir: este no es un adiós, sino un hasta luego.

Por: Alumna Daniela Rubí Espinoza Cortez
Grupo 413
Fotografías: César Montero